El viajero más estúpido del mundo


Un caminante estúpido estaba viajando
Era tan tonto, que los otros le engañaban muy fácilmente
"Por favor, dinero para medicinas"
Fue engañado por los habitantes
"Mi hermana está enferma"
Perdió su ropa y sus zapatos
"No tengo dinero para comprar semillas para el campo"


Aunque el viajero era estúpido
Siempre que los habitantes se lo agradecían, con una mentira
Diciendo "¡Me has salvado!", él les creía...
Y seguía diciendo, "¡Anímate, anímate!"

Al final, el viajero se quedó desnudo y estaba muy abochornado
Así que se internó en el bosque
Conoció a los monstruos que vivían allí.


Estos querían comerse el cuerpo del viajero
Y comenzaron a engatusarle con mentiras
Por supuesto, el viajero sintió compasión
Así que les regaló sus brazos y piernas, uno a uno.
Al final, al viajero sólo le quedaba su cabeza
Así que le dio sus ojos al último monstruo.

Cuando éste se comió los ojos del viajero, le dijo...
"Gracias. A cambio te daré un regalo"
Y dejó algo a su lado
Pero era sólo un trozo de papel con la palabra "Idiota" escrita en el
Entonces el viajero comenzó a llorar
"¡Gracias! ¡Gracias! Nunca antes me habían hecho un regalo,
¡Soy feliz! ¡Soy feliz! ¡Gracias! ¡Gracias!" decía...
Y las lágrimas brotaban de ojos recién arrancados.


El viajero murió poco después.


PERDER O SUFRIR, SIN PREOCUPARSE POR ELLO.
AL PEREGRINO NO LE PREOCUPABA ESO.
ES CUESTIÓN DE SÓLO HACER FELIZ A LOS DEMÁS.


Sé que en muchas ocasiones de mi vida no me he percatado de la felicidad que me ha producido cosas tan simple, o tal vez he renegado aquellas cosas. Uno siempre aspira a más. Me voy a los extremos.

¿He sido egoísta?

¿Por qué he visto lo que me entregan y no la intención?

HOY me preocupo de aquello. En detalles se encuentran las cosas más importantes y no en cosas que se ven a simple vista. Hay que ver más allá.

HOY me preocupo de ser uno de ellos. De entregar sin ver sino que entregar con sentir.

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