¿Por qué tiendo a mantener mayoritariamente lo malo? Es una respuesta que aún no obtengo y creo que aún no me interesa lo suficiente, pero sí me gustaría dejar todo atrás. Y cuando digo todo ¿Será todo? No.
Creo que la solución no sería olvidar sino que aprender. Aprender a que la historia pasada no se repita, a saber cómo actuar o simplemente actuar en una futura ocasión ahora ¿Para qué seguir con la connotación de malo con lo que pasó? Si eso es lo que es, pasado. Ése es otro punto.
Fin de año es como hacer una regresión. He mirado hacia atrás, y desde muy atrás he comenzando a andar hasta ahora.
Ojalá tuviera una especie de álbum en donde estuviera mi historia. Para recordar mejor. Lo bueno es que no hace tanta falta como para ver lo mucho que he crecido.
Muchos cambios han estado presente, experiencias, decisiones, personas, etc.
Hoy es cuando me veo de pequeño y extraño esa sensación de nada pasa y nada daña. El panorama cambia. Hoy me veo en camino hacia el optimismo. Sigo con tropezones y derramando más que lágrimas pero no hay parar. Perseverancia y paciencia. Dos cosas que me hacen falta pero bueno, en proceso de hacerlos parte de mí.
Año nuevo pero no una vida nueva. Sino una lección nueva.
Esperanza.

0 comentarios:
Publicar un comentario